Muchos de los clientes que vienen a los restaurantes para bodas en Peralta, Navarra, cuando han terminado su comida y se están poniendo los abrigos para salir a la calle suelen comentar que un buen chuletón no tiene el mismo sabor cuando se prepara en casa. Cuando, por nuestra parte, trasladamos este comentario al personal de nuestra cocina, nos responden que la calidad de la carne es un factor muy importante, pero también nos dicen que, por lo general, en las casas, cuando se prepara carne a la brasa se cometen muchos errores que influyen en su sabor y aspecto.

La calidad de la carne, ya lo hemos dicho, es un factor esencial. Con la carne que se compra para preparar a las brasas no se debe escatimar. Los filetes demasiado finos es muy fácil que se pasen de punto mientras que los demasiado gruesos quedarán crudos por dentro.

Cuando nos disponemos a preparar el menú, en los restaurantes para bodas en Peralta, tratamos siempre que la carne esté a temperatura ambiente. Un error muy frecuente en la cocina de aficionados es el de mantener la carne en el frigorífico hasta el momento de ponerla en la plancha o la parrilla. Sacándola con antelación, el calor de las brasas llegue rápidamente al interior.

Un buen chuletón hay que dejarlo sobre el fuego hasta que esté hecho por un lado, nada de darle vueltas continuamente porque esa es la manera de que pierda su jugosidad. Si le añadimos la sal antes de llegar a las brasas nos ocurrirá exactamente lo mismo, por eso hay que salarlo justo en el momento que llega a la mesa.

Si quieres que tus invitados disfruten del mejor chuletón ven al restaurante del hotel Peñalen.